Segun Hobbes, todos somos iguales en un estado natural. Unos más fuertes y más inteligentes que otros, pero ninguno lo suficiente como para afrontar el miedo a la muerte violenta. El miedo al Leviatan (la bestia marina), haria que el hombre trate de defenderse de sus iguales (gemelos) por todos los medios posibles. Formados así los estados y las leyes, dejando la Guerra fuera del interes humano, la política respondería a una necesidad de vivir sin miedo.
Leviatan es un proyecto que se plantea desde occidente, y mas concretamente desde Estados Unidos. en el espacio inhóspito y abierto que va del desierto de Nuevo Mexico y las inmensas superficies planas de Texas, Kansas y Nebraska, hasta las praderas indias de las dos Dakotas, antiguo fondo marino prehistórico del actual medio-oeste norteamericano.
Todos los años, y dada la convergencia entre las corrientes frías del norte y las cálidas del sur, de abril a junio, sobre el cuerpo de América del Norte se escribe unapolítica del miedo.
Los Tornados.
Vuelve entonces el horror, dejando a los hombres y a las mujeres de nuevo iguales ante el terror y la posibilidad de la muerte. Habrá aparecido y desaparecido a su antojo la bestia innombrable de un paisaje en el que no habrá diferencias entre la figura del animal y la casa, el hombre y el árbol, el cielo y la tierra. La lenta construcció'n de una imagen de conquista y paz se habrá tornado una guerra veloz de imágenes destruidas, zona catastrófica, hedor y desamparo de la modernidad en el clima de América.
Leviatan es el resultado del viaje por el centro de Estados Unidos durante la epoca de Tornados. Cinco semanas de moteles y gasolineras. Carreteras sin fin y comida basura en busca del gran tornado que fotografiar.
A veces se llora en América porque no hay ninguna razón en cientos de millas a la redonda para no llorar.
Ahí ya están tu cuerpo y su cuerpo ausentes, y el paisaje sublime de fragmentos y ruina, donde algunos quieren levantar la posmodernidad con el silencio cómplice del miedo, y otros, luchan de nuevo por levantar sus casas y sembrar en un país libre.